
El proceso de elaboración comienza con la recogida de las manzanas en su punto de
maduración

A continuación, la manzana es trasladada al llagar donde es escogida, lavada y triturada

El mosto es sacado en prensas tradicionales y posteriormente almacenado en toneles
para su fermentación; dichos toneles se encuentran alojados en bodegas climatizadas.
Tras la fermentación (proceso que dura entre tres o cuatro semanas) se realiza un
trasiego entre los meses de enero / febrero para la unificación de la sidra.

Cuando la densidad de la sidra es inferior a 1000 y las cualidades aromático-gustativas
lo aconsejen, se procederá al embotellado para su consumo en sidrerias o en el propio
llagar.

El embotellado consta de cuatro fases: lavado, llenado, taponado y etiquetado. A
continuación se procede al batido (para activar el carbono).

Todo para que al final, nuestra sidra esté lista y en las mejores condiciones para
disfrutarla. EL NOMBRE ES NUEVO, LA SIDRA LA DE SIEMPRE.